Te lo dije! Pero no escuchas.
Te dije que era mejor que no manejaras tú, no ibas a poder disfrutar el viaje.
Total, que no me hiciste caso. Total que hiciste tu santa voluntad.
Después de 30 minutos de camino, llegaste a la tierra prometida. A poco eso era lo que esperabas? Era una explanada-jardín equis. Con un chingo de borrachos, eso sí. Aparte se te ocurrió invitar las personas más opuestas del mundo. No sabías ni con quién platicar, porque corrías el peligro de que una u otra se “sintiera” (cómo me causa gracia esa expresión).
Primer parada, el baño. Esperar casi media hora para entrar! Asquerosísimos por su puesto. Y aparte había que pagar dos pesos por entrar y por 4 cuadritos de papel de ala de mosca. Ni dónde colgar la bolsa chingao. Bueno, misión baño finalizada.
Primer parada, el baño. Esperar casi media hora para entrar! Asquerosísimos por su puesto. Y aparte había que pagar dos pesos por entrar y por 4 cuadritos de papel de ala de mosca. Ni dónde colgar la bolsa chingao. Bueno, misión baño finalizada.
Segunda parada, comprar el vino. Compraste el más pinche feo de toda la feria. Si estaba casa Madero, hubieras comprado cualquiera de esos, pero no. Parecía agua tu pinche vino de quinta. No le hace.. de todos modos sirve para lo mismo.
Tercer parada, comprar las carnes frías. Lo primero que ves cuando abres la charola: un cabello! Aaaaaaaaaaah! Que alguien llame a salubridad! Pero bueno, hacía hambrita, nomás lo hacemos a un ladito.
Cuarta parada, escoger el lugar perfecto para ingerir. No mames! Hay un chingo de gente, ya no hay mesas. Al fin que ni quería escuchar el grupillo de tres pesos que estaba tocando. Está bien, en el pastito, al fin y al cabo son hormigas de las negritas. Esas son de Dios (dijo mi Amá), y no pican (yo digo que muerden, mi Amá jura que pican).
Quinta parada, ingerir tranquilamente. Y aquí fue donde la puerca torció el rabo. Pinche Quetzal se puso hasta la madre. A las 8 ya estaba dándolas. Y llegamos a las 6. A llevarla al baño. Media hora en la fila, para que se de la media vuelta, se baje los pantalones y los calzones, y se ponga a hacer lo propio en medio del parque, con toda la puta gente viéndola. Peda pero no pendeja. Se agarraba a los weyes más decentes para equilibarse. Ya estabas por lograrlo, cuando zaz! Se cae… contigo encima y tirando todo el tinto en tu vestido. Después, la mala copa.
Sexta parada, el coche. A manejar de regreso. Escuchando las chaquetas mentales de la de al lado, mientras pienso en la basura de película que fue Wolverine. Qué poca madre, me quedaron a deber mucho.
Séptima parada, mi casa. Balance general: casi me sacan un ojo, rodillas lastimadas, vestido nuevo manchado para el resto de sus días, 4 horas de cuidar a una borracha, 100 pesos de gasolina, 200 pesos de tinto. Pero ver a tu amiga haciendo del baño enfrente de decenas de personas y tener contacto ocular con sus zonas privadas no tiene precio. Mi mente ha quedado afectada para siempre.
A poco a eso se va a Tequis?

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