Esperar siempre lo peor de los demás.
De repente, llega lo inesperado. Lo recibes con gusto, pero con algo de recelo. Va pasando el tiempo, y la cosa se pone mejor, y empiezas a buscar las desventajas, y piensas que algo tan bueno debe tener algo malo detrás. Y sin pensarlo, saboteas los momentos y sus colores.
Por qué sigo esperando a que me hagas daño? No lo sé... Simplemente no lo sé....

No hay comentarios:
Publicar un comentario