miércoles, 22 de abril de 2009

Liar, liar


Me mandaron un video que se llama Lifetime. Trata acerca de la vida amorosa de una monita, desde su niñez hasta su juventud. En el inter, uno puede ver las peripecias que tiene que pasar para poder encontrar a su príncipe azul y casarse (iuk!).


En algún punto de esta animación, se puede apreciar que sale con un wey que… lo tiene chiquito. Y no pude evitar recordar que a la prima de una amiga (jaaaaaaa!), le pasó lo mismo (no se compadezcan de ella, a todas nos puede pasar).


El hombrecito de 3 pesos en cuestión, decía, cuando salía el tema a conversación, que lo que importa es el movimiento de las olas, no el tamaño del barco. JA JA JA. Y obvio, la prima de mi amiga, guardaba silencio absoluto al respecto, pues ese tema, era tabú entre la pareja en cuestión. Peeero en las reuniones de la UVA (unión de viejas argüenderas), salía toda la verdad y la tremenda frustración que esto ocasionaba. Es así, como después de casi 3 años de salir juntos, decidieron decirse adiós, y su calvario terminó.


Y en este momento, yo he decido no mentirle a los hombres. Me opongo a ser políticamente correcta y educada. No señores, si alguna mujer les dice que para ella no es importante el tamaño, salgan corriendo, desconfíen de ella, porque les está mintiendo olímpicamente. No se engañen, si tienen este “detallito”, vuélvanse gays, porque ninguna fémina estará el suficiente tiempo a su lado.



Yo con su permiso, regreso a mis actividades laborales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario